
En la gran mayoría de los casos es necesaria la ayuda terapéutica. La persona con síntomas bulímicos suele acudir al tratamiento por decisión propia y solicita ayuda. La persona se siente desbordada por los episodios de sobrealimentación. El apoyo de los amigos y de la familia son esenciales en la evolución y mejora de la enfermedad.
Los tratamientos son bastante largos y difíciles pero no se debe olvidar que la recuperación es posible. No hay un tratamiento único, estándar de la enfermedad, y en concreto, en la bulimia nerviosa. Se puede aplicar más de uno y hacerlo conjuntamente para augmentar la efectividad del tratamiento. Estas intervenciones suelen ser las siguientes:
1. La psicoterapia individual o en grupos
La teoría cognitiva pretende explicar cómo y por qué se produce un determinado comportamiento o pensamiento, de donde surge un sentimiento o una emoción determinadas y cuáles fenómenos intervienen en dicho proceso.
Sabemos que delante de una misma situación diferentes personas perciben aspectos diferentes según sus características individuales y su experiencia anterior, y una misma persona puede percibir una misma situación de maneras distintas en diferentes momentos. Esto pasa porque en cada momento, de la cantidad de elementos que forman una situación determinada, se seleccionan unos y se prescinden de otros. Según esto, surgen los pensamientos. Según si estos pensamientos son de carácter positivo o negativo, aparecerán una serie de emociones determinadas: de satisfacción (alegría, felicidad, tranquilidad…) o malestar (tristeza, infelicidad, inseguridad, desánimo…)
El tratamiento psicológico ayuda estas personas a percibir las situaciones de una manera positiva y no condicionada por su físico.
2. Medidas dietéticas.
Normas y pautas sobre la alimentación y los hábitos alimentarios. Se debe enseñar al enfermo la manera de alimentarse. Para eso hace falta seguir unas pautas para una correcta alimentación.
3. Tratamiento farmacológico.
En principio sólo se habla de tratamiento farmacológico en la bulimia nerviosa, ya que en el tratamiento de la anorexia nerviosa no se suelen usar fármacos. De todos los modelos de tratamiento farmacológico, los que han resultado más efectivos han sido los antidepresivos. Estas substancias actúan reduciendo la frecuencia de los atracones y los vómitos y mejoran la depresión, si és que hay, en la paciente. Los antidepreseivos con los que se han obtenido mejores resultados, si se valora la efectividad, los efectos secundarios y la calidad de vida, son los IRSS, substancias que inhiben la recaudación de una sustancia que se encuentra en el cerebro llamada serotonina. El papel de la terapia farmacológica ocupa un lugar importante para el tratamiento de la bulimia. Cabe decir que no habría bastante en utilizar fármacos para resolver el problema.
El mejor tratamiento es la farmacoterapia y la psicoterapia, dentro de un programa de modificación de la conducta.
mapa web | web realizada por MediTecnologia | última actualización: 05/08/2008