Información y ayuda

93 454 91 09

(Necessites javascript per veure aquest correu-e)

Lunes - Jueves: 9-14h y 15-20h
Viernes: 9-14h

¿Qué hacer y qué no hacer?

A menudo los familiares y amigos de los pacientes con anorexia o bulimia nerviosa nos consultan porque acaban de descubrir el problema. No saben cómo deben enfocarse lo, donde deben acudir o cómo convencer al paciente para que se deje ayudar.

Hemos elaborado, con el fin de dar respuesta a las cuestiones que más frecuentemente nos plantean los familiares, un pequeño decálogo que nos orienta sobre qué hacer y qué no debemos hacer, en una situación de este tipo.

¿Qué hacer?

  • Pensar que es una enfermedad psíquica: Todavía hay personas que piensan que son "manías!", Y que se puede resolver con "mano dura". De ninguna manera son manías, trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales en las que la persona sufre mucho a nivel psicológico y que necesita ayuda profesional para salir adelante.
  • Hablar con el familiar afectado: Tenemos que hablar con el afectado con serenidad, pero de forma convincente, que quede claro que sólo queremos ayudarle.
  • Contactar con el médico de cabecera o psiquiatra: Este tipo de problemas deben ser atendidos por un especialista. Pero, si no estamos seguros de lo que pasa, o el paciente se niega a acudir de entrada al psiquiatra, el médico de cabecera le puede orientar y ayudar.
  • Actitud y conducta más normal posible: Tenemos que intentar que el ritmo de vida de la familia se altere lo menos posible. Evidentemente, nunca podrá ser absolutamente normal, pero intentaremos respetar al máximo. De esta manera evitaremos que otros miembros de la familia (hermanos, etc) puedan problemas psicológicos secundarios. También le haremos las cosas más fáciles al paciente.
  • Tener paciencia y constancia: El tratamiento es largo, y hay que mantenga una serie de pautas bastante tiempo, no gastamos todas las energías al principio.

¿Qué no hacer?

  • No tomar decisiones precipitadamente: No debemos correr, el problema no se resuelve en dos días. Es una situación difícil y por lo tanto quiere serenidad y pensar antes de actuar.
  • No "castigar" al paciente: A veces, y con el fin de ayudar al paciente, los familiares pueden tener conductas precipitadas, que el paciente vivirá como castigos. Pueden ser cosas como prohibirle salir de casa, obligarle a comer ciertas cosas o no poder ir al baño solo. Otras veces puede ser por el tono de voz con que le decimos las cosas. Tenemos que esperar a que el especialista nos marque las pautas de actuación.
  • Família que acompaña con amor y firmeza
  • Persona con consciencia de la enfermedad y motivación por el cambio
  • Escola que actua amb rapidesa i coneixement davant un cas
  • Tratamiento especializado
  • Mejora significativa del pronóstico de curación