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20 mayo, 2021

El monstruo

Ante todo, quería expresar mi agradecimiento a Sara por compartir la semana pasada esta reflexión de Elisabeth Kubler Ross.

Soy madre de una bellísima persona, que, aunque muy joven, ha conocido el sufrimiento y la lucha para encontrar el camino de la superación. Y sí, tiene una apreciación, sensibilidad y comprensión de la vida llena de compasión, humildad y amor.

Gracias, Sara.

El TCA es una enfermedad manipuladora, embustera, cruel y mezquina. Busca cualquier camino para conseguir apoderarse y destruir la vida de la persona que la sufre, y aprovecha cualquier oportunidad para mirar de alejarte de ella.

Cuando entró en casa, y solo después de un tiempo y de ayuda, aprendimos a separar a esta bella persona del monstruo que la había invadido. A actuar con firmeza cuando aparecía y a darle todo el amor, apoyo y comprensión a mi hija.

Un camino largo, lleno de miedos, dudas, momentos de desesperanza y frustración…, me equivoqué mil y una veces, pero en cada error miraba de encontrar un aprendizaje para la siguiente.

Le llamabamos el monstruo, el maldito bicho, a veces, incluso llegamos a ponerle cara, para poder mirarlo y verlo como lo que era: un monstruo intruso que se había metido a su cabecita, que quería arrastrarla hacia la oscuridad, pero que nada tenía que ver con ella.

Me sabe mal, mami, lo que he hecho y dicho antes.

No has sido tú, tesoro, era el monstruo y no tú. Te quiero y estoy a tu lado.

Momentos como estos nos fueron de mucha ayuda, no sólo por no permitir que la alejara de mí, también porque ella sentía que entendíamos algo más lo que le estaba pasando y esto también le aligeraba el peso del sentimiento de culpa que acompaña a la enfermedad.

Con el tiempo, pudimos construir un espacio donde el monstruo quedaba fuera, y donde ella encontraba apoyo, comprensión, protección y amor que le daba fuerzas. Teníamos plena conciencia que sólo ella podía hacer frente al monstruo, era su lucha; la mía era la de proteger y agrandar este espacio para ella.

 

Siempre a tu lado

Nuria