El tratamiento de los TCA

Objetivos Iniciales:

  • Incrementar la motivación para el tratamiento.
  • Reconocer la enfermedad: conciencia-enfermedad.
  • Establecer una buena relación con el psicólogo y equipo terapéutico (alianza terapéutica).

Objetivos Posteriores:

  • Disminuir / eliminar la ansiedad frente al peso y la comida.
  • Normalizar la ingesta y los hábitos alimentarios.
  • Modificar las distorsiones cognitivas en relación con la comida y al peso.
  • Disminuir las alteraciones de la imagen corporal Incremento de la autoestima y del estado de ánimo.
  • Mejorar las habilidades y relaciones sociales.
  • Eliminar conductas compensatorias.


Objetivos Finales:

  • Eliminar otras conductas patológicas (autolesiones, ideación autolítica…)
  • Intervenir en cualquier problema personal y psicopatología asociada.
  • Prevenir recaídas.

¿Hay tratamiento farmacológico por los TCA?

El uso de la medicación en los TCA no es necesario en muchos casos y en ninguno de ellos, se recomienda como tratamiento único, sino conjuntamente con un tratamiento psicológico.

  • En la Anorexia Nerviosa no hay un tratamiento farmacológico eficaz. Sobre todo, es prioritaria la recuperación nutricional. La medicación no está indicada como primera opción de tratamiento. Las medicaciones pueden ser útiles para tratar diferentes síntomas que aparecen junto con el TCA como son los síntomas depresivos, ansiosos u obsesivos entre otros. También puede ser útil la medicación en algunos casos en que aparecen síntomas que dificultan el tratamiento y la recuperación (incremento de la actividad física, episodios de agresividad etc.). Entre los fármacos más utilizados en la Anorexia Nerviosa destaca la fluoxetina (antidepresivo), pero también se usan otros fármacos.
  • En la Bulimia Nerviosa y Trastorno por Atracones. La medicación parece tener una indicación más clara que en la Anorexia Nerviosa, pero siempre asociada a un tratamiento integral. En la Bulimia Nerviosa está indicado el uso de la fluoxetina (antidepresivo) asociada al tratamiento psicológico (terapia cognitivo-conductual). La fluoxetina a dosis altas parece reducir la frecuencia de los atracones y los vómitos y mejorar los síntomas depresivos y ansiosos en estas pacientes. También hay otras medicaciones que han mostrado su eficacia en el tratamiento de la Bulimia Nerviosa como el topiramato. Con respecto al Trastorno por Atracones, parece que los antidepresivos y la lisdexanfetamina son útiles en la reducción de atracones, asociado también a un tratamiento psicológico y nutricional.
  • En el Trastorno Evitativo / Restrictivo de la ingesta de Alimentos. Al ser un trastorno de diagnóstico tan reciente, no hay ensayos clínicos sobre la eficacia de la medicación. Puede ser útil tratar con medicación la presencia de otros síntomas como la ansiedad o la depresión.

 

El tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria. ¿Qué puedo esperar de los profesionales?

El tratamiento de los TCA es largo y complejo, pero debemos recordar que la recuperación es posible y que alrededor del 70% de las personas afectadas por un TCA lo superan. No hay un tratamiento único y estándar, sino que se adapta a las características de cada persona. El objetivo del tratamiento de los TCA exige que se lleve a cabo desde un equipo multidisciplinar, formado por diferentes especialistas: médico especialista, psicólogo, enfermero, educador, etc. para poder proporcionar a la persona un tratamiento integral que aborde todas las causas y consecuencias de la enfermedad.

 

Los objetivos del tratamiento de los TCA son los siguientes:

  • Restaurar  y/o normalizar el peso y el estado nutricional. Es decir, conseguir una alimentación saludable y normalizada.
  • Tratar las complicaciones físicas derivadas de una alimentación inapropiada.
  • Proporcionar educación sobre un hábito alimentario saludable.
  • Modificar / mejorar el malestar psicológico del TCA. Esto implica trabajar, en un espacio terapéutico y acompañado de profesionales de la salud mental, sentimientos, emociones, experiencias y comportamientos que perjudican la calidad de vida de la persona. Para ello es necesario que la persona haga terapia psicológica y, en los casos que lo requieran, combinarla con un tratamiento farmacológico también.
  • Favorecer el apoyo familiar y proporcionar asesoramiento y terapia a la familia cuando sea necesario.
  • Prevenir recaídas

Hay un factor importante a tener en cuenta respecto al tratamiento: la falta de conciencia de enfermedad. Es un rasgo típico de los TCA y se da en muchos casos, sobre todo al inicio de la enfermedad. Esta falta de conciencia puede conllevar que la persona afectada, a pesar de sentirse mal, no sea capaz de reconocer la eficacia del tratamiento sobre la enfermedad. En estos casos, la familia tiene un papel destacado para ayudar a la persona afectada a tomar conciencia de enfermedad y aceptar la ayuda de los profesionales. Para ello es importante no caer en argumentaciones racionales, ya que es muy probable que la persona afectada no se muestre receptiva a este tipo de razonamientos. La mejor estrategia es comunicarse con la persona desde la vertiente emocional, cómo se siente, qué le preocupa, etc.

El papel de las asociaciones es fundamental tanto en la labor de concienciación social como en la de apoyo e información a las personas afectadas y en las familias. ACAB trabaja con las personas afectadas para aumentar su motivación y responsabilidad por la recuperación, y mediante los Grupos de apoyo, ayuda a los familiares a comprender la enfermedad de sus hijos o hijas para alcanzar su superación.

El tratamiento psicológico de los trastornos de la conducta alimentaria incluye cada vez más, y en la medida que resulte posible, la implicación de la familia en el proceso terapéutico dado los buenos resultados de estas intervenciones.

 

Si la persona afectada no reúne criterios de gravedad física, ¿cómo se le convence para iniciar un tratamiento?

La falta de conciencia de enfermedad y la minimización de riesgos de la propia conducta hace que los pacientes en ocasiones no quieran acudir a consulta ni iniciar un tratamiento. En estos casos es muy importante el papel de la familia sobre pautas de manejo conductual así como apoyar para iniciar el tratamiento y el acompañamiento durante este.

 

¿Por qué funcionan las intervenciones con familiares de pacientes que padecen una patología mental?

El papel de la familia en el tratamiento es crucial, siendo la clave en el manejo y el pronóstico de la enfermedad. El objetivo es conseguir la colaboración de todos los miembros de la familia, facilitando la comunicación, provocando cambios conductuales y proporcionando información. La familia es un enfoque de atención para minimizar el gran desgaste emocional que repercute sobre la salud física y psicológica del paciente.

La intervención con familias:

  • Mejora el conocimiento de la enfermedad y del tratamiento.
  • Constituye el pilar fundamental para disminuir el desajuste y/o desgaste que la enfermedad produce en la dinámica familiar.
  • Optimiza la implicación de la familia en el proceso terapéutico.
  • Facilita estrategias para afrontar las dificultades de la vida diaria.

 

¿En qué consiste la terapia familiar?

En el caso de los TCA, la atención se centra en el trastorno alimentario y en cómo éste repercute en las relaciones y dinámicas familiares. Los padres toman un papel central en el apoyo y el acompañamiento de la persona que sufre un TCA. Es muy importante informar bien a la familia (de cara al apoyo y, a la implicación con el tratamiento), y la intervención (dar pautas concretas a los padres). La familia debe recuperar los antiguos patrones de vida y, acompañar a la persona afectada en la restitución de su salud física y psicológica.