26 junio, 2023

QUERIDO YO DEL PASADO

Hoy me siento llena de gratitud, felicidad y fuerza al escribirte esta carta. Quiero recordarte que has superado uno de los desafíos más difíciles de tu vida: has vencido la anorexia. No puedo expresar con palabras suficientes cuánto admiro tu valentía y tu perseverancia durante todo el proceso de recuperación.

Recuerdo los días oscuros en los que estabas atrapada en un ciclo destructivo de restricciones alimentarias y obsesión por la delgadez. Cada pensamiento y acción estaban dominados por la tiranía de la anorexia. Te veías en el espejo pero no reconocías a la persona que te miraba de vuelta. Te sentías atrapada en una prisión de negatividad y autodestrucción.

Pero aquí estoy, del otro lado de esa pesadilla. Has roto las cadenas que te ataban y has encontrado la fuerza para reconstruir tu vida. Has descubierto la verdadera esencia de quién eres, más allá de los números y las apariencias.

Ahora te das cuenta de que tu valor como ser humano no está determinado por tu peso o tu apariencia física, sino por tu bondad, tus logros, tus relaciones y la alegría que traes al mundo.

Has aprendido a amar tu cuerpo y a tratarlo con respeto y cuidado. Te has dado cuenta de que la verdadera belleza radica en la salud y en aceptarte tal como eres, con todas tus imperfecciones y singularidades. Has descubierto el placer de comer sin culpa ni ansiedad, disfrutando de los alimentos y nutriendo tu cuerpo de manera equilibrada.

Pero más allá de los cambios físicos, has experimentado una transformación interna profunda. Has encontrado una confianza renovada en ti misma, una confianza que viene de reconocer tu propia fuerza y capacidad para superar cualquier obstáculo. Has aprendido a valorarte y a cuidarte en todos los aspectos de tu vida, priorizando tu bienestar mental, emocional y físico.

Quiero que sepas que el camino hacia la recuperación no fue fácil, hubo momentos de duda, de retrocesos y de desafíos. Pero cada vez que te caías, encontrabas la fuerza para levantarte una y otra vez. No dejaste que los obstáculos te detuvieran, y eso es algo que nunca dejaré de admirar en ti.

Ahora, mirando hacia el futuro, sé que tienes el poder y la sabiduría para enfrentar cualquier desafío que se cruce en tu camino. Has aprendido valiosas lecciones de resiliencia, autoaceptación y compasión hacia ti misma. Y eso, mi querido yo del pasado, es un regalo que siempre llevarás contigo.

Así que, hoy celebro a la persona fuerte y valiente que te has convertido. Sé que tu historia de superación y amor propio inspirará a otros que están luchando contra la anorexia. Siempre estaré aquí, apoyándote en cada paso del camino.

Con amor y admiración,

Tu yo del presente.

 

Patricia.