UNA NUEVA VIDA
Después de haber transitado por un TCA durante bastantes años de mi juventud, una se pregunta cómo será ser madre, si será fácil gestionar todos los cambios para los que pasa nuestro cuerpo o si en algún momento habrá fantasmas del pasado. El embarazo y el posparto son unas etapas en las que tanto física como emocionalmente hay una montaña rusa. El cuerpo se prepara para una nueva etapa y una nueva vida.
Desde que supe que estaba embarazada quise más que nunca vivirlo de una forma hermosa y admirar los cambios que se producían en mi cuerpo, no juzgarlos. La etapa del posparto fue sobre todo para entender que el cuerpo debe ponerse poco a poco en su sitio, que lo más importante es cuidar del bebé y de una misma sin prisa ni exigencias.
Gracias a toda la terapia que hice en el momento del TCA y de seguir luchando todos estos años para asegurarme de que quedaba lejos de mi vida, he podido tener un embarazo y un posparto muy feliz. No negaré que estoy pasando más sueño que nunca, pero ningún día ni ningún momento me he preocupado por mi cuerpo.
A veces cuando estamos en la lucha del TCA nos cuesta imaginar que habrá una vida en la que nada nos importará nuestro cuerpo y que lo valoraremos de una forma diferente. Pero ese momento llega, y es increíble poder gozar de la vida y de todas sus etapas sin sufrimiento.
Carolina Vilella
