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¿Qué pueden hacer los amigos?

Los amigos tienen un papel muy importante a la hora de darle soporte y apoyo a una persona afectada por un trastorno de la conducta alimentaria, pero lamentablemente no puede curarla, eso es tarea de los profesionales que le hacen el tratamiento.

A continuación, os facilitamos unas señales que nos pueden hacer pensar en que algo no va bien:

  • Cuando algún compañero/a empieza a hacer cambios en su forma de alimentarse sin un motivo aparente.
  • Es muy posible que empiece a interesarse por la cocina: nuevas dietas, nuevas recetas, «comida sana» …
  • Cuando hablamos de temas relacionados con la comida o con el peso, se enfadan o intentan cambiar de tema.
  • Puede que vemos que la persona está más delgada, un poco pálido/lida /y débil.
  • Seguramente estará más cansado/a, incluido a veces puede marearse porque le falta energía.
  • A pesar de estar más cansados ​​/ as, pueden empezar a hacer ejercicio físico de forma muy intensa y se pueden llegar a sentir muy culpables si algún día no hacen deporte.
  • Muchas veces dejan de hacer planes y actividades que antes les gustaba, sobre todo relacionados con la comida: cenas de cumpleaños, las palomitas en el cine, etc.
  • Se aíslan de sus amigos, se muestran más irritables y están sensibles a cualquier comentario.
  • Tenemos la sensación de que nos esconden algo, empezamos a detectar mentiras, ponen excusas, etc.
  • Cuando un amigo nos cuenta algo que le hace sufrir o le preocupa y nos dice: «no lo cuentes a nadie».

Ante estas señales, puede que tu amigo te haga sufrir. A continuación, os facilitamos algunas pautas que pueden orientar sobre cómo actuar con la persona afectada:

¿Qué hacer?

  • Escuchar la persona y mostrarse comprensivo con su situación (no reñirle/la). Aunque te pueda parecer que no es mucho, saber escuchar a la persona es una gran ayuda para ella. Un amigo no juzga, ni cuestiona. Debemos ser comprensivos, respetuosos y entender que hay algo que él/la hace sufrir mucho y lo está pasando mal. Nos necesita a su lado.
  • Animar la persona a que pida ayuda profesional. Esto es fundamental para que una persona se puede recuperar de un trastorno de la conducta alimentaria siempre y cuando haga tratamiento con profesionales especializados. Por la forma en cómo se desarrollan estos trastornos es habitual que la persona no acceda a recibir tratamiento. Si se encuentra en esta situación insiste en la necesidad de que reciba ayuda profesional.
  • Si a pesar de insistir en la necesidad de que reciba tratamiento la persona continúa negándose lo mejor que puede hacer es decirle que se vea en la obligación de hablar con sus familiares, especialmente si la persona afectada es menor de edad, para que busquen ayuda profesional. Seguramente la                familia también habrá identificado las señales de alerta, pero siempre es conveniente que reciba información de parte de los amigos del afectado/a.
  • Dando este paso es muy probable que la persona se moleste con vosotros, pero más adelante lo entenderá y lo os agradecerá sinceramente.
  • Si tiene la sospecha de que habla con «amigos/as» por Internet con los que habla sobre adelgazar, disimular ante los padres, etc. es muy importante que le demostrar que vosotros sí son amigos de verdad porque lo que desea no es que adelgace, sino que lo que desea es que tenga salud y bienestar. También es necesario que sus padres se enteren de estas «amistades» virtuales para que las puedan alejarse.
  • Puede pedir ayuda y orientación por usted mismo para que le expliquen qué puede hacer.
  • Proponer actividades y hablar de temas que no tengan que ver con el peso o la imagen.
  • La mejor manera de poder ayudar es siendo tú el mejor ejemplo de cómo quererse a uno mismo.


¿Qué NO se debe hacer?

  • Ocultar la enfermedad. Es muy probable que la persona afectada le explique, por qué confía en vosotros, lo que le está pasando y, además, le pida que no le explique a nadie, especialmente a sus padres y familiares. Si accedemos a esta petición estaremos, en realidad, favoreciendo la enfermedad.
  • Si crees que un amigo/a puede estar sufriendo un trastorno de la conducta alimentaria, contacta con nosotros llamando al 93 454 91 09 o enviando un correo electrónico a consulta@acab.org